ABC de la interpretación de los análisis clínicos veterinarios

ABC de la interpretación de los análisis clínicos veterinarios

En el laboratorio de diagnóstico veterinario una determinación tan sencilla como el hemograma y las pruebas químicas brinda una serie de datos muy útiles para complementar la evaluación clínica de los animales.
En este artículo se detalla una lista, no exhaustiva, de análisis clínicos presentados con resultados anormales con la intención de relacionarlos con diferentes patologías.

HEMATOLOGIA
 Leucocitos
Neutrófilos: En pequeños animales las principales causas de neutrofilia son inflamación, estrés/esteroides, ejercicio y leucemia. La leucemia es sospechada cuando la cantidad de leucocitos es alta o las células parecen anormales en la evaluación del frotis sanguíneo. Los esquemas clasificatorios para las leucemias se basan en el tipo de células afectadas. La neutropenia en animales pequeños no es frecuente
Eosinófilos: La eosinofilia se observa en alergias y enfermedades parasitarias.
Linfocitos: La linfocitosis aparece en las infecciones en la faz de curación y durante y después de las infecciones víricas. La linfopenia se observa en casos de estrés y en la corticoterapia.
Basófilos: La basofilia suele acompañar a la eosinofilia en los procesos alérgicos.
Monocitos: Representan los estadios inmaduros de los macrófagos en los tejidos. Su valor se ve incrementado en inflamaciones crónicas. La monocitopenia no es un dato significativo.
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Hematíes: Aumentan con el entrenamiento intenso (contracción esplénica) y la deshidratación y se reducen en las anemias, hemólisis, pérdidas importantes de sangre, inflamaciones crónicas,  parasitosis intensas y fallas renales. 
 Índices eritrocitarios: El VCM (volumen corpuscular medio) indica el tamaño promedio de los hematíes. Un VCM aumentado, normal o reducido describe de forma morfológica a los hematíes como macrocíticos, normocíticos o microcíticos, respectivamente.
La HCM (hemoglobina corpuscular media) indica la hemoglobina por hematíes promedio y la CHCM (concentración de hemoglobina corpuscular media) señala la concentración promedio de hemoglobina en los hematíes. Una CHCM normal o reducida define, desde el punto morfológico, como normocrómicos o hipocrómicos a los hematíes.  
El VCM aumentado (macrocitosis) se presenta cuando hay liberación de hematíes inmaduros en las anemias regenerativas (pérdidas de sangre o destrucción de hematíes).
El VCM, HCM y CHCM disminuyen cuando existe una deficiencia de hierro y el HCM y CHCM aumentan indicando presencia de hemólisis.
 Hematocrito: El valor de hematocrito se encuentra en niveles altos en presencia de cólicos graves o deshidratación y en niveles bajos en: 
 a)      Anemias, pérdidas importantes de sangre. A continuación se presentan ejemplos de anemias clasificadas según morfología:
Normociticas normocrómicas: cuando existe una enfermedad renal o hepática o  infecciones crónicas.
Microcitica hipocrómica: cuando hay una deficiencia de hierro, una úlcera gastrointestinal crónica o parásitos gastrointestinales.
Macrocitica: cuando existen graves crisis hemolíticas.
 b)      Hemólisis, presentando los siguientes parámetros: aumento del VCM, el HCM y CHCM, aumento de la bilirrubina total e indirecta y hemoglobinuria (sólo en casos de hemólisis intravascular).
 Hemoglobina: La hemoglobina aumenta con el entrenamiento intenso y el espesamiento de la sangre por deshidratación y se reduce en los trastornos de la formación de la sangre, estrés prolongado, infecciones intensas y en las anemias. 
BIOQUIMICA SANGUINEA
 Proteínas totales: Los aumentos y disminuciones se deben a las concentraciones de albúminas y globulinas. El valor de las proteínas totales esta aumentado (hiperproteinemia) en la deshidratación, inflamación, mieloma múltiple y en el cólico grave; y está disminuido (hipoproteinemia) en trastornos digestivos, inanición, falla renal o hepática, parasitosis, infecciones crónicas, paperas y tumores.
 Albúminas: La hiperalbuminemia es indicativa de deshidratación. Por otro lado, si tanto la albúmina como la globulina están disminuidas, las principales consideraciones son hemorragias, exudación por lesiones cutáneas graves y enteropatías. En casos de hipoalbuminemia y globulinemia normal o alta sugiere una reducción en la producción de albúmina debida a insuficiencia hepática crónica. Otro motivo puede ser el aumento de pérdidas corporales debido de glomerulopatía.
 Globulinas: La hiperglobulinemia es indicativa de enfermedades inflamatorias crónicas, por ejemplo, bacteriosis crónica, virosis, micosis, parasitosis, neoplasias o lesiones inmunomediadas. La hipoglobulinemia indica hemorragias y enteropatías perdedoras de proteínas. Con menor regularidad, las nefropatías perdedoras de proteínas y la insuficiencia hepática.
 Bilirrubina: Es formada a partir del catabolismo de la hemoglobina. Su aumento es indicativo de enfermedades hemolíticas o hepáticas, incluyendo la obstrucción extrahepática.
 Uremia: La uremia es sintetizada en el hígado y excretada por la filtración glomerular. El aumento puede obedecer a causas prerenales como el aporte proteico excesivo, la deshidratación o por shock; a causas renales como enfermedades del parénquima renal por glomerulopatía, obstrucción tubular, necrosis o cicatrización; o por causas postrenales como problemas en el flujo de orina por obstrucción uretral/ureteral. La disminución de la concentración de uremia puede obedecer a una dieta baja en proteínas, falla hepática o administración de esteroides anabólicos. Su evaluación es mejor en conjunto con el valor de creatinina.
 Creatinina: La principal causa de su aumento son las glomerulopatías. Otras causas como la miositis aguda y el traumatismo muscular pueden aumentar la creatinina pero su trascendencia es incierta. Su determinación es más útil que la uremia para la vigilancia seriada de las patologías renales porque experimenta menos influencias extrarrenales.
Glucemia: Se ve aumentada en casos de iatrogenia por glucocorticoides, en la diabetes mellitus, en el hiperadrenocorticismo y hiperpituitarismo. Disminuye en el hipoadrenocorticismo, en la insuficiencia hepática, en la septicemia grave y en la inanición. 
 Fibrinógeno: Aumenta su concentración en el plasma con procesos inflamatorios y disminuye en coagulación intravascular diseminada, fallo hepático o cirugías importantes.
 ENZIMOLOGIA CLINICA
 Alanina transferasa (ALT): Anteriormente se denominaba glutámico pirúvico transaminasa (GPT). Es una de las enzimas específicas del hígado y su aumento es reflejado por lesiones hepáticas. Esto se manifiesta únicamente en perros y gatos, pero no en otras especies.
  Aspartato transferasa (AST): Anteriormente se denominaba glutámico oxaloacético transaminasa (GOT). En pequeños animales su incremento refleja causas similares al aumento de la ALT, ya que se presenta en cantidades sustanciales en los hepatocitos. También se encuentra en los músculos y en los hematíes, por ende, un aumento de la AST no es específico para el daño hepático como lo es la elevación de la ALT.
 Creatinfosfoquinasa (CPK): También llamada creatina kinasa (CK), es una enzima peculiar de los músculos estriados cuyo aumento está asociado principalmente a enfermedades musculares caracterizadas por degeneración o necrosis.
 Gamma glutamil transferasa (GGT, Gamma GT): Es indicativa de éxtasis biliar y lesiones hepáticas. 
 Fosfatasa alcalina (FAS): La enzima de origen óseo suele estar aumentada (menos de tres veces el valor normal) en animales jóvenes y animales preñados. En todos los procesos patológicos que cursan con actividad osteoblástica incrementada (raquitismo, tumores óseos) aumentan las cifras de fosfatasa alcalina en el plasma al igual que en todos los trastornos del flujo biliar dentro y fuera del hígado.